En 1.947, el Buick Convertible era uno de los coches favoritos de James Dean.
Monta un motor de ocho cilindros en línea (de ahí el nombre del modelo).
La capota, los asientos y los cristales disponen de accionamiento hidráulico automático.
Pocos coches son tan originales y auténticos como este modelo popularizado por películas como Grease. Cuando hablamos del Buick Eight Convertible, hablamos de uno de los coches más amplios y de líneas espectaculares que existen, en definitiva, un acierto seguro para una ocasión irrepetible.
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